sábado, 2 de octubre de 2010

Villa Bruzual, Portuguesa

Aunque fundada desde tiempos de la Capitanía General de Venezuela, la mayor parte de sus edificaciones datan de finales de los 70, por lo que se puede decir que esta ciudad es de reciente construcción y con ansias a una rápida expansión. Su mayor logro ha sido destacarse en la economía del estado hasta llegar al punto de desplzar a emplazamientos más antiguos como Turen Viejo y consolidarse como capital municipal.
A pesar de no contar con la misma fluidez comercial de Acarigua e incluso de Ospino y Píritu, Villa Bruzual rompe los esquemas de producción del estado ya que es la ciudad vanguardia en la producción de ganado vacuno.
Villa Bruzual, debido a sus constantes cambios, carece de un símbolo que la identifique; en eso se parece a cualquier pueblo llanero, sencillamente es una aglomeración de casas alrededor de la iglesia.
Hay referencias que esta ciudad es visitada por personas de otros estados para hacer turismo, la verdad, no tuve el gusto de observar alguna actividad relacionada al área, pero debo suponer que esta se enfoca en los fundos y a la pesca en los pequeños afluentes y caños del río Portuguesa, los cuales son ricos en fauna piscícola.
Para mi, lo más bonito de la ciudad fue el campo de girasoles que hacen gala en la salida de la misma, que despiden al visitante bajo un panorama únicamente dominado por el amarillo de las flores.
Como dije anteriormente, la ganadería es significativa y bien desarrollada.
Entrando en un campo más personal, el día de hoy fue relativamente bueno, al menos no nos tocó dormir en la camioneta. Encontramos una posada con hamacas que, aunque no eran muy cómodas, eran preferibles a la incomodidad de dormir sentados como en estos dos días.
Fue la primera vez que me alegré de ver un Mercal. Ya casi no contábamos con comida para los desayunos y aquí, por estar alajedos de centros urbanos grandes, los productos son más costosos que en otras zonas del estado.
También debo destacar que a pesar que la ciudad es pequeña, cuenta con empresas grandes que hacen vida en ella y alientan a los pequeños y grandes productores de la zona, tal es el caso de Coposa, Diana, Paica y Empresas Polar.

 Redoma de bienvenida a Villa Bruzual
 Casco antiguo de la ciudad, como estas casas, son pocas las que existen en la Villa
 Iglesia de San Antonio de Turen
 Estadio de Béisbol Víctor Julio Ramos, aquí este deporte es ampliamente difundido por los jóvenes
Alcaldía de Turen
 Ganado portugueseño, por fin tuvimos bastante trabajo
 Campo de girasoles de Villa Bruzual, así es el recorrido durante dos kilómetros en la vía a Colonia de Turen

viernes, 1 de octubre de 2010

Pueblo Viejo, Portuguesa

Ayer me cansé de despotricar del camino que habíamos tomado; más bien, cuestionaba el hecho de habernos perdido y que tuvimos que hacer esa lamentable parada en La Misión; hoy, a pesar que nos tomó todo un día llegar a Villa Bruzual, tengo que admitir que uno tiene que ver justo lo que se merece y, además, debo considerar que a pesar que no todo es perfecto, los errores son solo vivencias que se deben superar; es así que hoy me disculpo si fui un poco fuerte con las personas de La Misión.
Este día lo iniciamos bastante temprano, se debía recuperar el tiempo perdido. Las lluvias esporádicas fueron nuestra compañía a pesar del fuerte calor que impera en Portuguesa por estos días. Después de dos horas de recorrido en unas vías que a veces están sin asfaltar, entramos a Pueblo Viejo o Turen Viejo, entidad cuya fundación se remonta a más de 300 años pero que hoy en día solo conserva de vestigio unas casas semidestruidas por el abandono y el paso del tiempo y las que aún se encuentran habitadas conforman un caserio de proporciones muy inferiores a las que en realidad engloban el sector.
Las calles del caserio están muy deterioradas y el mantenimiento que se les hace es bastante precario; para mala fortuna nuestra, gran parte de Turen Viejo se encontraba anegado por las lluvias y la total ausencia de alcantarillado.
El caserío en sí carece de organización, sus casas se construyeron arbitrariamente y sin ninguna planificación, como les dije en apartados anteriores, las misiones religiosas que permitieron la fundación de pueblos en Portuguesa sólo buscaba habitar la mayor cantidad de tierras usando a los nativos o incluso, trayendo gente desde las costas venezolanas. 
Si debo evidenciar algo es que, a pesar de la modestia de las casas, la mayoría de las familias cuentan con parcelas destinadas al agro y que, también a la total ausencia de un mercado, los turenenses han encontrado como mercados propios para el comercio a sitios relativamente cercanos como Villa Bruzual, Píritu y Merecure.
La vía hasta la capital del municipio está repleta de arrozales y cultivos de sorgo; la verdad, no sé de dónde provienen los sistemas de riego de estas zonas, hace mucho rato que no veo un río y según parece, todos se surten del río Portuguesa, el problema es que hasta ahora no lo hemos encontrado.
Aquí la ganadería es buena, pero se explota con mayor énfasis la agricultura, y es algo notable, pues sería injusto utilizar tierras como estas para la cría de cualquier tipo de ganado y además, en sitios como Turen, es riesgoso diversificar ya que Venezuela depende de estos municipios que a menudo los citadonos menospreciamos.
Hasta aquí les puedo decir que hace falta trabajar más para lograr dar las condiciones mínimas necesarias para que se mantengan los habitantes de estas tierras, el estado venezolano no puede darse el lujo de dejar a la deriva a los turenenses o los pobladores de La Misión cuando estamos en austeridad alimentaria.
Es en sitios como este donde nos damos cuenta que la importación de rubros de sitios como Argentina o Brasil, sí perjudican la producción nacional, porque la gente se termina cansando de producir y producir y no ver frutos de su trabajo.

 Detalle de un día normal en Turen Viejo
 Desastres ocasionados por las lluvias
 Medio pueblo bajo las aguas y nadie es responsable
 La vialidad es mala en el pueblo, pero sus vías de acceso son de primera
 Caserio de La Aduana y un pequeño sembradío de sorgo
Escena cotidiana de fumigación de los cultivos de arroz en La Aduana